Pensamientos¿Qué Es La Iglesia?

Me gustaría que nos detuviéramos un momento a pensar juntos acerca de una pregunta que, creo, merece volver a ocupar un lugar importante en nuestros corazones: ¿qué es realmente la Iglesia? No escribo desde la pretensión de tener todas las respuestas, sino desde la inquietud de seguir comprendiendo aquello que procede de Cristo: La Iglesia. Tal vez, al volver a las Escrituras y examinar nuestra realidad con humildad, podamos descubrir cuánto necesitamos volver a mirar la Iglesia desde una perspectiva divina.

PensamientosUn Evangelio Sin Presencia #1 – «entre el llamado y el descuido»

¿Es posible tener iglesias activas, lenguaje correcto y estructuras firmes… pero carecer de la Presencia de Cristo? Estas líneas nacen de un sentir profundo del espíritu, al percibir una realidad incómoda pero urgente: ciudades con nombre de cristianas, iglesias activas, liderazgo visible y estructuras firmes… pero una ausencia dolorosa de la Presencia real de Cristo. A través de Cantar de los Cantares 2–3, Hageo 1 y Hechos 4–5, se expone una verdad confrontante: es posible reconocer los tiempos, cantar la canción correcta y aun así permanecer dormidos. Es posible imitar las formas del mover de Dios sin vivir la sustancia que solo la cruz y la verdad producen.

VídeosSi No Amas, MUERES

En medio de una cultura cristiana fría y perdida en sus propias actividades, Dios nos recuerda que sin amor nada somos. Tomamos el mensaje a la Iglesia de Éfeso y comprobamos juntos el querer de Dios para nuestros días.

VídeosLa Palabra, El Carácter Y El Destino

La Vida Superior en Cristo: No es una Promesa, ¡es una Realidad! La vida que Dios prometió no es solo algo futuro… ¡es una realidad presente en Cristo! Jesús no vino a mejorar nuestra vida, sino a darnos una vida nueva y superior —una vida que fluye desde Él, transforma nuestro carácter y trastorna nuestro destino.

Capacitados Por El Espíritu Santo (Parte 2)

¿Alguna vez te has preguntado qué significa andar en el Espíritu? En este mensaje sencillo y profundo a la misma vez, descubrimos que andar en el Espíritu es caminar con Dios, vivir bajo el gobierno de Su voz y dejar que Sus deseos, anhelos, convicciones y propósitos gobiernen nuestra alma.