Perdón Sin Arrepentimiento: La Raíz De Una Espiritualidad Estéril

La cruz no solo nos limpia del pecado, sino que nos llama a abandonar toda forma de vida que lo justifique. Hoy enfrentamos una generación perdonada, pero no arrepentida: disfrutamos la gracia, pero evitamos el quebranto. El arrepentimiento no es solo para quienes están “lejos de Dios”, sino la actitud constante de un corazón fiel a Su voluntad.
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