¿Y si la salvación fuera mucho más que el perdón de nuestros pecados?
¿Y si la gracia no solo nos absolviera, sino que reinara en nosotros produciendo una vida completamente nueva?
En este mensaje profundizamos en una verdad poderosa: la gracia no es solo un recurso al que acudimos cuando fallamos, sino un Reino que gobierna desde dentro. Cristo no es únicamente nuestro Abogado frente al pecado, sino la Semilla viva que Dios deposita en el corazón para producir Su vida en nosotros.
Todo lo que guardamos y atesoramos, es la materia prima con la cual construiremos la parte que se nos encomendó en la casa del Señor. La vida fluye de lo que guardamos y atesoramos. Muchas veces hemos llegado a pensar que somos lo que hacemos, pero nos confundimos abismalmente, porque sencillamente somos lo que guardamos. Sin embargo hoy iremos mas adentro aun, porque no solo se trata de guardar lo que de él viene, sino también tener en claro lo que debemos hacer con lo que recibimos.