Volver a Ver a Dios Como Él Es

Hay una pregunta que deberíamos hacernos con más frecuencia delante de Dios: ¿qué estamos alcanzando y qué estamos perdiendo Podemos acumular conocimiento bíblico, participar en la iglesia, desarrollar dones y realizar muchas actividades espirituales, y aun así estar perdiendo algo esencial en nuestro interior: el sentido de la majestad de Dios, el temor reverente, la profundidad espiritual y la sensibilidad a Su Palabra.

Hay una pregunta que deberíamos hacernos con más frecuencia delante de Dios: ¿qué estamos alcanzando y qué estamos perdiendo

Podemos acumular conocimiento bíblico, participar en la iglesia, desarrollar dones y realizar muchas actividades espirituales, y aun así estar perdiendo algo esencial en nuestro interior: el sentido de la majestad de Dios, el temor reverente, la profundidad espiritual y la sensibilidad a Su Palabra.

Jesús nos enseñó a orar: «Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra» (Mateo 6:10). Pero esta oración confronta directamente nuestro propio gobierno, nuestros deseos y la manera en que hemos aprendido a vivir.

En este mensaje reflexionamos sobre tres realidades que necesitamos recuperar:

  • (1) Guardar Su Palabra:
    Lo que atesoramos en el corazón termina determinando la dirección de nuestra vida. David entendió que guardar la Palabra era también una forma de guardarse del pecado.
  • (2) Salir de la superficialidad:
    Una generación puede estar llena de información bíblica y, al mismo tiempo, permanecer vacía de profundidad espiritual. El conocimiento de Dios no fue dado para alimentar únicamente nuestra mente, sino para convertirse en vida en nuestro interior.
  • (3) Alcanzar un elevado concepto de Dios:
    Cuando perdemos de vista la majestad de Dios, inevitablemente reducimos nuestra visión del Evangelio, debilitamos el temor reverente y terminamos construyendo una experiencia cristiana cada vez más centrada en el hombre.

El nuevo pacto no es solamente una doctrina que debemos conocer. Es una Vida: la vida del Espíritu.

Por eso, la invitación de este mensaje no es simplemente a aprender algo más acerca de Dios, sino a detenernos delante de Él, contemplarlo, recuperar la reverencia, atesorar Su Palabra y permitir que Su voluntad vuelva a ocupar el centro de nuestra existencia.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

También te puede interesar

Vida Después De La Muerte

¿Qué sucede realmente después de la muerte? La muerte es una realidad que nadie puede evitar, pero la Biblia nos revela que no tiene la última palabra. En este mensaje, estudiamos 1 Tesalonicenses 4:13-18 para descubrir la esperanza que Dios ha dado a quienes están en Cristo. A lo largo de esta enseñanza veremos: • ¿Por qué Pablo dice que no debemos entristecernos como los que no tienen esperanza? • ¿Qué significa que los creyentes "duermen" en Cristo? • ¿Qué ocurrirá cuando Jesús regrese? • ¿Cuál es el fundamento de nuestra esperanza frente a la muerte? • ¿Cómo debería transformar nuestra manera de vivir la certeza de la resurrección? La resurrección de Jesucristo no es solo un acontecimiento del pasado: es la garantía de nuestro futuro. Si Cristo venció a la muerte, quienes permanecen en Él también participarán de esa victoria. Que esta Palabra fortalezca tu fe, renueve tu esperanza y te anime a vivir cada día con la mirada puesta en la eternidad. "Por tanto, alentaos los unos a los otros con estas palabras." (1 Tesalonicenses 4:18)
Leer más

Despojándonos Del Peso (parte 1): «entre la cultura cristiana y la carrera de la Fe»

¿Es posible estar bien alimentados espiritualmente y aun así vivir con sobrepeso espiritual? En este mensaje, somos confrontados con una realidad urgente: la obesidad espiritual que nace de comer mucho, pero movernos poco en la misión de Dios. A través de una analogía profunda y directa, este mensaje nos lleva a examinar la diferencia entre vivir enamorados de la cultura cristiana y vivir comprometidos con la carrera de la fe. Se expone la pereza misional, la inmadurez espiritual y el peligro de un evangelio cosmético que entretiene, pero no transforma.
Leer más

Cuando La Palabra Hiere Para Sanar

Dios no hiere para destruir, sino para sanar: Su Palabra, como espada, penetra hasta lo más profundo del corazón, separando lo que debe morir de lo que debe vivir. En este mensaje, el Espíritu Santo nos lleva a través de textos como Nehemías 8, Salmo 19 y 2 Corintios 7, mostrando cómo el pueblo de Dios lloró al oír Su Palabra… pero fue ese llanto el inicio de la restauración.
Leer más