VídeosBautizados En Cristo (3) | “El altar: donde todo termina y todo comienza”

En este mensaje profundizamos en una de las verdades más determinantes del Evangelio: el bautismo no como un acto externo, sino como la aceptación de nuestra muerte en Cristo. A la luz de Romanos 6, entendemos que no fuimos llamados a mejorar nuestra vida, sino a llegar a su fin. Hemos sido sepultados juntamente con Él para muerte, a fin de que así como Cristo resucitó, nosotros también andemos en vida nueva. No es una vida corregida… es una vida completamente distinta, cuyo origen está en Él. El altar, entonces, no es un lugar de perfeccionamiento, sino de rendición. Allí no traemos algo para ser mejorado, sino todo para ser terminado. Y es desde esa muerte aceptada que se abre el camino a una vida verdadera.

VídeosBautizados en Cristo (2): «El camino a la Casa: muerte, altar y bautismo»

Este mensaje nos lleva a entender que: - Cristo es Betel: la Casa de Dios y la puerta del cielo. - Estar en Cristo es estar en la Casa de Dios; fuera de Él, no hay vida espiritual. - Somos llamados a ser piedras vivas, formadas y trabajadas para expresar Su gloria. Pero hay un camino claro: no se entra a la Casa sin pasar por el altar. El altar representa la muerte. No una mejora de nuestra vida, sino su fin. El acceso a Dios no comienza con nuestro esfuerzo, sino con la identificación con la muerte de Cristo. Él abrió el camino con Su sangre, y nosotros participamos de ese acceso al aceptar nuestro fin en Él. El bautismo, entonces, no es un simple acto externo, sino una realidad espiritual profunda: - No es solo el perdón de pecados, es el fin de nuestra vida natural. - Es aceptar que hemos muerto con Cristo y ahora vivimos en Él. - Es dejar de vivir para nosotros mismos, para que solo Cristo sea expresado.

Vídeos¿Cristianos? (1): “La puerta, el camino… y el tesoro”

En un tiempo donde muchos dicen ser cristianos, surge una pregunta inevitable: ¿qué significa realmente serlo? Este mensaje no busca definir conceptos ni ofrecer respuestas cómodas, sino confrontar una realidad que muchas veces evitamos ver. A lo largo del tiempo, se ha vuelto común imitar formas, adoptar lenguajes y repetir prácticas… pero ¿es eso suficiente para decir que alguien es un verdadero seguidor de Cristo?

VídeosOrar En Su Nombre (2): «mas que una petición… una participación»

Esta segunda parte, nos encontramos con una verdad profunda: no toda oración nace del Espíritu. Existe una diferencia radical entre orar en la carne y orar en el Espíritu. A la luz de Efesios 6:18, el apóstol Pablo de Tarso nos revela que la oración verdadera no es un acto mecánico ni una disciplina externa, sino una vida guiada, sostenida y producida por el Espíritu de Dios.

VídeosOrar En Su Nombre (1): «mas que una peticion… una participación»

Orar en el nombre de Jesucristo no es una simple frase, sino una realidad espiritual. No se trata de pedir usando Su Nombre, sino de haber sido transformados para vivir desde Él. Mientras nuestro “nombre” —nuestra voluntad, carácter y propósito— siga activo, oramos desde nosotros mismos. Pero cuando la cruz hace su obra y nuestro nombre es rendido, comenzamos a orar desde Su vida. Entonces, Su Nombre deja de ser una palabra y se convierte en autoridad, en esencia y en verdadera comunión con Dios.