VídeosEl Clamor Como Escuela Del Espiritu | Serie: La Oración Del Espiritu #1

En este mensaje profundo y confrontativo, exploramos una verdad muchas veces ignorada: Dios no solo responde oraciones… Él forma corazones a través del clamor. Basado en Jeremías 33:3, descubrimos que el clamor genuino nos introduce en dimensiones desconocidas del Espíritu, donde no solo recibimos respuestas, sino también enseñanza divina. No se trata de obtener lo que pedimos, sino de ser transformados en el proceso.

Vídeos¿Dios espera “error cero”? | La verdad sobre la gracia, la obediencia y la salvación (segunda parte)

En esta segunda parte del mensaje, abrimos con una pregunta: ¿Tener la gracia de Dios significa nunca volver a errar? La respuesta bíblica es no. Aun los creyentes fallamos. Pero la gracia de Dios no solo cubre el error, sino que perdona, restaura y nos capacita para vivir de una manera diferente. El verdadero peligro no es cometer un error, sino dejar de alcanzar la gracia de Dios. El mensaje nos recuerda que el llamado del creyente no es vivir obsesionado con el “error cero” como rendimiento, sino con un corazón rendido a la voluntad de Dios.

VídeosBajo el peso de Su Cruz

En esta segunda parte del mensaje “Bajo el peso de Su Cruz”, reflexionamos sobre el momento en que Jesús anuncia a sus discípulos que debía ir a Jerusalén, sufrir, morir y resucitar al tercer día (Mateo 16:21-23). Pedro intenta impedirlo, sin comprender que el camino de Cristo incluía la cruz como parte del propósito eterno de Dios. Este mensaje nos invita a mirar más profundamente el significado de la cruz diaria. No se trata solamente de creer en la cruz histórica donde Cristo entregó su vida, sino de vivir cada día bajo la obra transformadora de Dios en nuestro interior.

Vídeos¿Dios espera “error cero”? | La verdad sobre la gracia, la obediencia y la salvación (primera parte)

En esta primera parte del mensaje reflexionamos sobre algo fundamental para la vida espiritual: evaluar nuestras acciones y nuestras motivaciones. Muchas veces las malas acciones pueden venir acompañadas de buenas intenciones, y también existen buenas obras que nacen de motivaciones equivocadas. Por eso la Escritura nos llama a cuidar el corazón y a vivir atentos a las obras que Dios preparó de antemano para nosotros. Este mensaje busca despertar una conciencia profunda: Dios mismo está obrando en nosotros tanto el querer como el hacer, y por eso vivimos nuestra salvación con reverencia, humildad y gratitud.

VídeosBajo el Peso de Su Cruz: «La cruz que nos salvó y la cruz que debemos cargar» (primera parte)

La salvación no es simplemente un momento o un evento en el pasado; es un camino vivo en el que caminamos con Cristo. A través de la obra del Espíritu Santo, Dios nos rescata del poder de las tinieblas, transforma nuestra mente por medio de Su Palabra y nos conduce a una vida de arrepentimiento, negación del yo y obediencia a Su voluntad. Jesús dijo: “Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día, y sígame.” (Lucas 9:23) Este mensaje es una invitación a volver a la sencillez y profundidad del evangelio: vivir bajo la luz de Cristo, permitir que Su verdad transforme nuestro corazón y caminar cada día bajo el peso glorioso de Su cruz.

VídeosPadres Sin Anestesia: El Llamado Urgente a Despertar

Ser padres no es solo una etapa más de la vida. Es un diseño eterno. Es una asignación divina. Es un llamado que comienza antes de corregir, antes de enseñar y antes de formar a nuestros hijos. Somos nosotros, los papis, los que primeramente debemos responder a la voz de Dios. No fuimos llamados primero a una función, sino a una salida: Salir de la autosuficiencia, Salir del sistema, Salir de la vieja identidad. Porque sin transformación, toda función se convierte en actuación.

Un evangelio SIN PRESENCIA (parte 2)

En esta enseñanza meditamos en Cantar de los Cantares 2:8–15: El Amado viene, llama, declara que la estación ha cambiado. La presencia no falta. La voz no se ha apagado. El problema está en la respuesta. Las “zorras pequeñas” —esas concesiones sutiles, descuidos tolerados y hábitos aparentemente inofensivos— arruinan la viña. No son pecados escandalosos, sino detalles que enfrían el amor y dañan el fruto. El corazón, que pertenece a Dios, comienza a producir algo parecido al fruto verdadero… pero no es el fruto que Él espera.